La evaluación previa permite analizar antecedentes, anatomía, características de la piel, expectativas y posibles contraindicaciones.
Una decisión informada
La consulta debe incluir alternativas, límites, cuidados, evolución esperable y señales de alarma. También puede concluir que un procedimiento no está indicado.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta médica personalizada.
