Acné y marcas: cada piel necesita un tratamiento diferente
La indicación comienza con una evaluación médica personalizada.
Consultar por WhatsAppEl acné puede presentarse como puntos negros, comedones, granitos inflamados, nódulos o lesiones profundas. También puede dejar manchas y distintos tipos de cicatrices. Una evaluación dermatológica permite identificar qué está ocurriendo y definir un tratamiento adaptado a tu piel.
¿Qué puede estar pasando?
El acné no siempre tiene una única causa. La producción de sebo, la obstrucción de los poros, la inflamación, determinados productos cosméticos, algunos medicamentos y factores hormonales pueden participar en su aparición.
Las manchas posteriores al acné y las cicatrices hundidas, elevadas o irregulares tampoco se tratan de la misma manera. Para obtener resultados razonables, primero debe controlarse el acné activo y luego evaluarse el tipo de marca.
¿Cómo lo evaluamos?
- Tipo y distribución de las lesiones.
- Grado de inflamación.
- Presencia de manchas o cicatrices.
- Rutina cosmética actual.
- Tratamientos realizados previamente.
- Posibles factores hormonales o medicamentosos.
Opciones de tratamiento
Según el diagnóstico, el plan puede incluir:
- Rutina domiciliaria personalizada.
- Tratamientos tópicos u orales.
- Peelings médicos.
- Microneedling.
- Subcisión.
- Láseres y tecnologías dermatológicas.
- Combinación de procedimientos para diferentes tipos de cicatrices.
- No todos los pacientes necesitan los mismos procedimientos y las cicatrices profundas suelen requerir tratamientos combinados.
Preguntas frecuentes
¿No sabés cuál es el tratamiento indicado para vos?
La primera consulta permite evaluar tu piel, establecer prioridades y definir un plan personalizado.
Tu tratamiento debe comenzar con un diagnóstico, no con un procedimiento.
¿Cómo es la primera consulta?
- Duración orientativa adecuada para escuchar el motivo de consulta y revisar antecedentes relevantes.
- Evaluación clínica de la piel, el cabello o la preocupación específica según el caso.
- Revisión de productos, tratamientos previos y factores que puedan influir en el cuadro.
- Fotografías clínicas opcionales para seguimiento, cuando resulten útiles.
- Elaboración de un plan personalizado con prioridades, objetivos y opciones de tratamiento.