Caída del cabello: primero necesitamos saber por qué ocurre
La indicación comienza con una evaluación médica personalizada.
Consultar por WhatsAppNo toda caída de cabello representa la misma enfermedad. Puede tratarse de un aumento transitorio de la caída, una disminución progresiva de la densidad, una alopecia localizada o un problema inflamatorio del cuero cabelludo.
¿Qué puede estar pasando?
Entre las posibilidades se encuentran:
Efluvio telógeno.
Alopecia androgenética.
Alopecia areata.
Alteraciones tiroideas o nutricionales.
Cambios hormonales.
Inflamación o infección del cuero cabelludo.
Medicamentos, enfermedades o situaciones de estrés físico.
El tratamiento puede ser ineficaz cuando se inicia sin identificar previamente la causa.
¿Cómo lo evaluamos?
- Historia clínica y antecedentes familiares.
- Examen del cabello y cuero cabelludo.
- Tricoscopía.
- Prueba de tracción.
- Fotografías para seguimiento.
- Análisis de laboratorio cuando estén indicados.
- Biopsia en casos seleccionados.
- No todos los pacientes necesitan análisis de laboratorio o biopsia; se solicitan según los hallazgos clínicos.
Opciones de tratamiento
Opciones que pueden formar parte del tratamiento:
- Tratamientos tópicos.
- Medicación oral cuando corresponda.
- Corrección de factores asociados.
- Tratamiento de enfermedades del cuero cabelludo.
- Mesoterapia capilar en pacientes seleccionados.
- Plasma rico en plaquetas como complemento cuando esté indicado.
- Recomendaciones de cuidado y seguimiento fotográfico.
Preguntas frecuentes
¿No sabés cuál es el tratamiento indicado para vos?
La primera consulta permite evaluar tu piel, establecer prioridades y definir un plan personalizado.
Cuanto antes se identifica la causa, mayores son las posibilidades de proteger el cabello existente.
¿Cómo es la primera consulta?
- Duración orientativa adecuada para escuchar el motivo de consulta y revisar antecedentes relevantes.
- Evaluación clínica de la piel, el cabello o la preocupación específica según el caso.
- Revisión de productos, tratamientos previos y factores que puedan influir en el cuadro.
- Fotografías clínicas opcionales para seguimiento, cuando resulten útiles.
- Elaboración de un plan personalizado con prioridades, objetivos y opciones de tratamiento.