Poros y textura: mejorar la piel sin prometer una perfección inexistente
Los poros son estructuras normales de la piel y no pueden eliminarse. Sin embargo, su apariencia puede hacerse más evidente por oleosidad, obstrucción, inflamación, daño solar o pérdida de firmeza.
¿Qué puede estar pasando?
Una textura irregular puede estar relacionada con:
Poros obstruidos.
Exceso de sebo.
Acné activo.
Cicatrices.
Deshidratación.
Daño solar.
Engrosamiento o pérdida de firmeza cutánea.
Los poros obstruidos y la oleosidad pueden hacer que se vean más grandes. La irritación y la fricción excesiva también pueden aumentar su visibilidad.
¿Cómo lo evaluamos?
- Tipo de piel.
- Nivel de oleosidad y sensibilidad.
- Presencia de comedones.
- Cicatrices o irregularidades.
- Rutina domiciliaria.
- Uso de exfoliantes.
- Tolerancia a productos activos.
Opciones de tratamiento
Opciones que pueden formar parte del tratamiento:
- Limpieza e hidratación adaptadas.
- Retinoides u otros activos dermatológicos.
- Peelings médicos.
- Microneedling.
- Tecnologías para cicatrices o daño solar.
- Control del acné y la oleosidad.
- Fotoprotección.
Preguntas frecuentes
¿No sabés cuál es el tratamiento indicado para vos?
La primera consulta permite evaluar tu piel, establecer prioridades y definir un plan personalizado.
Una piel saludable no es una piel sin poros, sino una piel equilibrada y bien tratada.
¿Cómo es la primera consulta?
- Duración orientativa adecuada para escuchar el motivo de consulta y revisar antecedentes relevantes.
- Evaluación clínica de la piel, el cabello o la preocupación específica según el caso.
- Revisión de productos, tratamientos previos y factores que puedan influir en el cuadro.
- Fotografías clínicas opcionales para seguimiento, cuando resulten útiles.
- Elaboración de un plan personalizado con prioridades, objetivos y opciones de tratamiento.