Preocupación 06

Poros y textura: mejorar la piel sin prometer una perfección inexistente

Los poros son estructuras normales de la piel y no pueden eliminarse. Sin embargo, su apariencia puede hacerse más evidente por oleosidad, obstrucción, inflamación, daño solar o pérdida de firmeza.

Poros, textura y luminosidad

¿Qué puede estar pasando?

Una textura irregular puede estar relacionada con:

Poros obstruidos.

Exceso de sebo.

Acné activo.

Cicatrices.

Deshidratación.

Daño solar.

Engrosamiento o pérdida de firmeza cutánea.

Los poros obstruidos y la oleosidad pueden hacer que se vean más grandes. La irritación y la fricción excesiva también pueden aumentar su visibilidad.

¿Cómo lo evaluamos?

  • Tipo de piel.
  • Nivel de oleosidad y sensibilidad.
  • Presencia de comedones.
  • Cicatrices o irregularidades.
  • Rutina domiciliaria.
  • Uso de exfoliantes.
  • Tolerancia a productos activos.
¿Cómo es la primera consulta? →

Opciones de tratamiento

Opciones que pueden formar parte del tratamiento:

  • Limpieza e hidratación adaptadas.
  • Retinoides u otros activos dermatológicos.
  • Peelings médicos.
  • Microneedling.
  • Tecnologías para cicatrices o daño solar.
  • Control del acné y la oleosidad.
  • Fotoprotección.

Preguntas frecuentes

No. Puede reducirse su apariencia, pero no hacerlos desaparecer.
No necesariamente. La exfoliación excesiva puede irritar la piel y empeorar su aspecto.
Sí. Debe utilizar productos adecuados, no comedogénicos y compatibles con ese tipo de piel.

¿No sabés cuál es el tratamiento indicado para vos?

La primera consulta permite evaluar tu piel, establecer prioridades y definir un plan personalizado.

Una piel saludable no es una piel sin poros, sino una piel equilibrada y bien tratada.

¿Cómo es la primera consulta?

  • Duración orientativa adecuada para escuchar el motivo de consulta y revisar antecedentes relevantes.
  • Evaluación clínica de la piel, el cabello o la preocupación específica según el caso.
  • Revisión de productos, tratamientos previos y factores que puedan influir en el cuadro.
  • Fotografías clínicas opcionales para seguimiento, cuando resulten útiles.
  • Elaboración de un plan personalizado con prioridades, objetivos y opciones de tratamiento.