Fototipo y reactividad
Respuesta al sol, tendencia a quemarse o pigmentarse y sensibilidad cutánea.
Prevención dermatológica
Una estrategia clínica adaptada a tu tipo de piel, fototipo, antecedentes, tratamientos y nivel real de exposición.
El protector solar ideal para tu piel
La elección depende del fototipo, la sensibilidad, la presencia de manchas, melasma, acné o rosácea, los tratamientos dermatológicos en curso y la exposición cotidiana. En SkySkin evaluamos estos factores para elegir una fórmula eficaz, tolerable y fácil de sostener en el tiempo.
Evaluación individual
Respuesta al sol, tendencia a quemarse o pigmentarse y sensibilidad cutánea.
Melasma, hiperpigmentación, acné, rosácea, dermatitis, fotodermatosis o antecedentes de cáncer de piel.
Trabajo al aire libre, traslados, conducción, deporte, playa, montaña y horarios de mayor radiación.
Procedimientos recientes, retinoides, despigmentantes y fármacos que puedan aumentar la fotosensibilidad.
Fluido, gel, crema o emulsión según oleosidad, sequedad, tolerancia ocular, clima y preferencias.
En melasma o hiperpigmentación puede ser útil considerar fórmulas pigmentadas con óxidos de hierro.
Selección técnica
El mejor protector no es necesariamente el de mayor precio ni el que tiene más filtros, sino el que brinda el espectro necesario, se tolera bien y se aplica en cantidad suficiente.
El FPS se relaciona principalmente con UVB. También se revisa la protección frente a UVA y el rotulado de amplio espectro.
Como base suele elegirse FPS 30 o superior. Puede indicarse FPS 50 o más en exposición intensa, melasma, fotosensibilidad o procedimientos.
Los filtros orgánicos, minerales o híbridos pueden ser eficaces. La elección depende del espectro, la estabilidad, la tolerancia y el vehículo.
En melasma y pigmentación persistente, los protectores con color y óxidos de hierro pueden aportar protección adicional frente a luz visible solar.
El rotulado puede indicar 40 u 80 minutos de resistencia. Ningún protector es impermeable y siempre requiere reaplicación.
El acabado, la sensación sobre la piel, el tono y la compatibilidad con maquillaje influyen directamente en el uso cotidiano.
Uso correcto
Plan práctico
Una recomendación pensada para que la protección sea clínicamente adecuada y posible de mantener en tu rutina.
Orientación sobre FPS, protección UVA, filtros, color y resistencia al agua.
Opciones compatibles con piel seca, grasa, sensible, acneica o con rosácea.
Cantidad, orden dentro de la rutina y áreas que no deben omitirse.
Un esquema adaptado al trabajo, deporte, maquillaje y tiempo de exposición.
Preguntas frecuentes
En general se recomienda FPS 30 o superior. En melasma, fotosensibilidad, exposición intensa o después de ciertos procedimientos suele preferirse FPS 50 o más.
Es especialmente importante cuando existe exposición al aire libre, conducción prolongada, antecedentes de manchas, tratamientos fotosensibilizantes o procedimientos dermatológicos.
Durante la exposición al aire libre, aproximadamente cada dos horas y siempre después de nadar, transpirar o secarte con una toalla. En productos resistentes al agua, respetá el tiempo indicado en el envase.
No necesariamente. Los protectores minerales, orgánicos e híbridos pueden ser eficaces. La elección depende de la formulación completa, el espectro, la tolerancia y la adherencia.
Puede ser especialmente útil en melasma e hiperpigmentación porque los pigmentos, como los óxidos de hierro, ayudan a reducir la exposición a luz visible. No todas las personas lo necesitan.
Por lo general no, porque suele aplicarse en una cantidad menor que la necesaria para alcanzar el FPS rotulado. Puede funcionar como complemento, no como única medida.
American Academy of Dermatology. Recomendaciones de protector de amplio espectro, FPS 30 o superior y reaplicación.
U.S. Food and Drug Administration. Rotulado de amplio espectro y resistencia al agua de 40 u 80 minutos.
Castanedo-Cazares JP y cols. Ensayo clínico sobre fotoprotección UV y luz visible en melasma. Photodermatology, Photoimmunology & Photomedicine. 2014.
La recomendación correcta debe combinar eficacia, tolerancia y una forma de uso que puedas sostener.
La información de esta página es educativa y no reemplaza una evaluación dermatológica individual.